
La vice visitó La Rioja

Con la idea de robar cámara, la vicepresidenta Victoria Villarruel desembarcó en La Rioja para La Fiesta Nacional de la Chaya, lo que generó tirria en la Casa Rosada: la TV Pública, que transmitía el festival en vivo, hacía lo imposible para no mencionarla ni enfocarla. Pero no fue el único motivo de la bronca presidencial: varios dirigentes y trolls salieron a criticarla duramente por haberse fotografiado además junto al gobernador -peronista- Ricardo Quintela.
“Los tratos con Quintela, Insfrán y Zamora a Villarruel no le funcionarían para remontar su popularidad…”, la cruzó la diputada Lilia Lemoine, siempre a tiro en redes sociales para los deberes y las broncas mileístas.
También salió a criticarla el mileísmo local, fuertemente alineado con el clan Menem. Luciana de León, concejala riojana, le dedicó un extenso texto: “Señora Vicepresidente, qué vergüenza y desilusión verla sonreír con los responsables del atraso y la decadencia en La Rioja”, le dijo. }
En una actitud que contrastó con la participación del mandatario Javier Milei en el Festival de Jesús María -donde subió al escenario y cantó-, Villarroel prefirió bailar con la gente, mostrándose cubierta de harina y con el tradicional ramo de albahaca en la cabeza, cumpliendo a rajatabla con el rito riojano y, además, fiel al estilo nacionalista con el que busca diferenciarse del Presidente.
Villarruel, quien mantiene una relación de público distanciamiento con el jefe de Estado, fue recibida en la capital provincial por Quintela y los senadores nacionales del peronismo, Florencia López y Fernando Rejal.
El gesto de la Vicepresidenta se da en un contexto de aislamiento total por parte del Ejecutivo nacional hacia La Rioja, provincia que el Presidente considera parte del núcleo duro opositor junto a Buenos Aires, Formosa y Tierra del Fuego.
Ante la prensa local, la mandataria reafirmó su voluntad de construir una agenda propia por fuera de los márgenes de Balcarce 50.
“Cada vez quedan menos provincias para dar la vuelta completa a la Argentina y el objeto es que sientan que pensamos en ustedes, que sepan que en Buenos Aires los tenemos presentes”, sentenció Villarruel, enviando una señal directa de reconocimiento a las provincias que Milei ha calificado de “acabadas” o pertenecientes a la “casta”.
